Entre un 3 y un 6% de la población se estima que padece fibromialgia, que es una enfermedad crónica reconocida por la OMS, de causa desconocida y caracterizada por el dolor crónico y generalizado. Este dolor está relacionado también con alteraciones del sueño, fatiga y trastornos psicológicos como estrés, depresión y ansiedad.

Sin embargo, otro aspecto más inesperado de esta dolencia es que también suele ir acompañada de trastornos gastrointestinales y problemas de peso, derivados de la falta de ejercicio físico (ya que el ejercicio intenso suele agravar el dolor) y sobre todo de una inadecuada alimentación.

La alimentación en la fibromialgia

Se han detectado ciertas carencias nutricionales en los pacientes con fibromialgia y, al ser una enfermedad para la que no hay cura actualmente, sólo queda centrarse en los aspectos que puedan influir positivamente en la calidad de vida. En este sentido, una correcta alimentación contribuye a aliviar el dolor, por lo que se debe prestar especial atención a la dieta, que además contribuirá a un peso saludable que facilite una reducción de los síntomas y la sobrecarga de músculos y tendones.

La flora intestinal

Es esencial combatir la inflamación y cuidar el intestino. Para ello es importante una dieta antiinflamatoria, con alimentos ricos en omega 3, que contribuye a evitar el dolor y la inflamación, vitamina E, como los frutos secos, y vitaminas C y A. En el mismo sentido se ha de prescindir de alimentos procesados, bollería, azúcares y alcohol, lo que mejorará el estado del intestino. Esa reduccion del malestar gastrointestinal va a favorecer además una reducción de la sensación de fatiga. Finalmente, tomar el sol de manera saludable y moderada, favorecerá el aumento de vitamina D en el organismo, y con ello, además de mejorar a nivel nutricional, aumentará la relajación muscular y se reducirán los dolores.

¿Qué debo buscar?

Si padeces fibromialgia trata de ingerir alimentos que aporten triptófano, como plátanos, nueces o calabaza, y de incluir en la dieta frutas y verduras frescas. También son muy importantes los probióticos como el yogur o el kéfir y los alimentos que aportan fibra como las legumbres frescas.

¿Qué debo evitar?

Ha de ser muy ocasional el consumo de carnes rojas, embutidos, cereales refinados, productos procesados, azúcares y alcohol.

Finalmente, la consulta con tu Unidad del Dolor te ayudará a acoger un estilo de vida saludable para mantener la mayor calidad de vida posible conviviendo con la fibromialgia.