¿Cómo se diagnostica un esguince de cuello?

Un examen físico revisará su postura, su capacidad de movimiento y la posición de la cabeza y la barbilla. El médico inspeccionará los vasos sanguíneos del cuello y puede escucharlos con un estetoscopio. También puede comprobar:

  • La amplitud de movimiento de su cuello.
  • La fuerza muscular de los brazos.
  • Sus reflejos.
  • Si puede o no detectar sensaciones.

Pueden utilizarse pruebas de imagen como radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM), pero la mayoría de las personas con sospecha de esguince de cuello no necesitan estas pruebas.

La resonancia magnética es una prueba indolora y no invasiva que produce imágenes muy claras del cuerpo humano sin utilizar rayos X. La RMN utiliza un gran imán, ondas de radio y un ordenador para producir estas imágenes.

El TAC es un procedimiento de rayos X que combina muchas imágenes de rayos X con la ayuda de un ordenador para crear vistas transversales del cuerpo.

¿Cómo se trata el esguince de cuello?

El dolor, la inflamación y la tensión pueden tratarse con:

  • Analgésicos y antiinflamatorios.
  • Hielo durante las primeras 24 horas, seguido de calor aplicado en el cuello mediante una toalla húmeda.
  • Relajantes musculares.

Se fomenta el movimiento suave del cuello. Un fisioterapeuta puede prescribir ejercicios de amplitud de movimiento.

Puede probar a dormir con una toalla enrollada bajo el cuello para aliviarlo.

¿Qué puedo esperar del tratamiento?

El dolor de cabeza y cuello debería mejorar en un par de semanas. Si no es así, se puede probar con inyecciones de anestesia local. La recuperación completa puede tardar hasta 3 meses. Si después de este tiempo sigue teniendo síntomas, es conveniente que un especialista de la columna vertebral le haga una evaluación adicional.