El dolor es una señal de que algo ha ocurrido, de que algo va mal. El dolor agudo se produce rápidamente y desaparece cuando no hay ninguna causa, pero el dolor crónico dura más de seis meses y puede continuar cuando la lesión o la enfermedad han sido tratadas.
¿Qué es el dolor?
El dolor se produce cuando algo duele, provocando una sensación incómoda o desagradable. La presencia de dolor suele significar que algo va mal. El mejor juez de su dolor es uno mismo.
¿Cuál es la diferencia entre el dolor agudo y el crónico?
El dolor agudo suele aparecer de forma repentina y está causado por algo concreto. No suele durar más de seis meses. Desaparece cuando ya no hay una causa subyacente para el dolor. Las causas del dolor agudo son:
- Cirugía.
- Rotura de huesos.
- Trabajos dentales.
- Quemaduras o cortes.
- Parto y alumbramiento.
Una vez que el dolor agudo desaparece, podemos seguir con nuestra vida habitual.
El dolor crónico es un dolor continuo que suele durar más de seis meses. Este tipo de dolor puede continuar incluso después de que la lesión o enfermedad que lo causó se haya curado o haya desaparecido. Las señales de dolor permanecen activas en el sistema nervioso durante semanas, meses o años. Algunas personas sufren dolor crónico incluso cuando no hay ninguna lesión pasada o daño corporal aparente. El dolor crónico está vinculado a condiciones que incluyen:
- Dolor de cabeza.
- Artritis.
- Cáncer.
- Dolor de nervios.
- Dolor de espalda.
- Fibromialgia.
Si tienes dolor crónico, el estrés afecta al cuerpo, produciendo condiciones físicas:
- Músculos tensos.
- Limitación de la capacidad de movimiento.
- Falta de energía.
- Cambios en el apetito.
El dolor crónico también provoca efectos emocionales:
- Depresión.
- Enfado.
- Ansiedad.
- Miedo a volver a lesionarse. Este miedo puede limitar su capacidad para volver al trabajo o a las actividades de ocio.