Las patologías en las que se concentra el dolor no oncológico en España: artrosis, migraña, dolores lumbares y cervicales. (II) Migraña.

El dolor crónico no oncológico se define como el dolor que dura más de tres meses, de forma continua o intermitente,más de cinco días por semana, con intensidad moderada o alta y que pueda restringir la funcionalidad. Según la Organización Mundial de la Salud, un 20 % de la población mundial sufre dolor crónico en algún grado.

Una de las patologías en las que se concentra la mayor parte del dolor crónico no oncológico es la migraña. A cualquiera puede “dolerle la cabeza” en un momento determinado pero si se repite más de 15 días al mes durante más de tres meses y el dolor no se debe a otra patología, se considera un dolor crónico y requiere un tratamiento específico. Puede llegar a cronificarse después de haber sufrido episodios de migraña previos o puede aparecer súbitamente en personas sin antecedentes de dolor de cabeza.

Es importante saber cuándo consultar con tu médico. Si se da alguno de estos casos deberías buscar atención médica: Si todas las semanas tienes dolor de cabeza en más de dos ocasiones, si has de tomar analgésicos diariamente o en una dosis superior a la permitida sin receta, si el dolor es muy intenso y te incapacita para continuar con tu vida normal, si se acompaña de otros síntomas (como fiebre, rigidez, desorientación, entumecimiento, dificultad para hablar y otros) o si empeora a pesar de tomar analgésicos.

Entre los factores de riesgo destacan el sexo (las mujeres padecen este problema con mayor frecuencia), la obesidad, padecer otros dolores crónicos, problemas psicológicos (ansiedad o depresión) y el exceso de cafeína.

Para prevenir las migrañas debes tratar de mantener un estilo de vida saludable que incluya un patrón de sueño adecuado, comidas saludables y en horarios regulares, actividad física moderada, control del estrés y reducir al mínimo el consumo de cafeína y los medicamentos.

Es de vital importancia consultar con una Unidad del Dolor para seguir un tratamiento personalizado que permita lograr estos objetivos, reducir el tratamiento farmacológico al mínimo imprescindible y ser muy constante en el mantenimiento de hábitos saludables.