El dolor cervical es un motivo de consulta frecuente y, si no se trata a tiempo, puede aumentar hasta llegar a ser bastante incapacitante para la vida diaria no solo impidiendo la normal movilidad sino también dificultando el sueño, la concentración o el ejercicio físico recomendables para mantener un correcto estado de salud.

Los músculos del cuello pueden distenderse por una mala postura, muy frecuente por ejemplo en quienes pasan horas frente a un ordenador, pero también pueden doler por artrosis o raramente por problemas médicos de mayor gravedad. Siempre es recomendable por ello consultar con un médico para descartar éstos últimos y tratar adecuadamente cualquier patología, por leve que sea, para mejorar significativamente nuestra calidad de vida.

Causas frecuentes

El cuello es flexible y soporta el peso de la cabeza, por lo que es vulnerable a lesiones y trastornos que causan dolor y limitan el movimiento. Algunas de las causas frecuentes del dolor de cuello incluyen las siguientes:

  • Tensiones musculares. Se pueden causar por sobrecarga, por ejemplo al permanecer muchas horas encorvado frente a la pantalla del ordenador o el smartphone, pero también por leer un libro en la cama en una mala postura o apretar los dientes.
  • Articulaciones desgastadas. Al igual que las demás articulaciones en el cuerpo, las articulaciones del cuello tienden a desgastarse con la edad. La artrosis hace que las protecciones (cartílago) entre los huesos (vértebras) se deterioren. De esta manera se afecta el movimiento de las articulaciones y se causa el dolor.
  • Pinzamiento del nervio. Las hernias de disco o el desgaste en las vértebras del cuello pueden hacer que se presionen los nervios que se expanden desde la médula espinal.
  • Artritis. Ciertas enfermedades, como la artritis reumatoide, pueden causar dolor de cuello.

Prevención

La mayoría de los dolores de cuello se asocian con una mala postura combinada con un desgaste relacionado con la edad. Para ayudar a evitar el dolor de cuello, mantén la cabeza centrada sobre la columna vertebral. Puede ayudar hacer algunos cambios simples en tu rutina diaria. Considera intentar lo siguiente:

  • Mantén una buena postura. Cuando estés de pie o sentado, asegúrate de que los hombros estén en línea recta con las caderas y que las orejas estén alineadas con los hombros.
  • Toma descansos frecuentes. Si conduces a distancias largas o trabajas muchas horas frente al ordenador, levántate, camina y estira el cuello y los hombros.
  • Ajusta el escritorio, la silla y la pantalla del ordenador para que esté a la altura de los ojos. Las rodillas deberían estar levemente más bajas que las caderas. Usa los apoyabrazos de la silla.
  • Evita sostener el teléfono entre la oreja y el hombro mientras hablas. En cambio, usa auriculares o un teléfono con altavoz.
  • Si fumas, deja de hacerlo. Fumar puede generar un mayor riesgo de presentar dolor de cuello, además de estar asociado a otras patologías graves.
  • Evita llevar bolsas pesadas con tiras en el hombro. El peso puede tensionar el cuello.
  • Duerme en una buena posición. La cabeza y el cuello deben estar alineados con el cuerpo. Usa una almohada pequeña debajo del cuello si duermes de lado o boca arriba y no la utilices si duermes boca abajo. También puedes intentar dormir boca arriba con los muslos elevados sobre almohadas, lo que aplanará los músculos de la columna vertebral.