«Parece un milagro: con casi 95 años pasó de ser totalmente dependiente a poder andar sola en sólo 10 sesiones. Notó mejoría ya al tercer día.»

Esta paciente de 95 años no podía andar debido a fuertes dolores provocados por reuma y artrosis. Estaba en cama y necesitaba una silla de ruedas para moverse y ayuda para cualquier actividad diaria. Además tomaba calmantes cada 6 horas. Ahora es totalmente autónoma y sólo necesita un calmante para dormir.

Escucha su testimonio: