El dolor de espalda es una dolencia que aumenta mucho con la edad. Una de cada tres personas mayores de 65 años lo padecen. Afecta más a mujeres que a hombres. En ocasiones la causa están en el trabajo; otras veces lo provoca la práctica de algún deporte. También hay una influencia genética, pudiendo heredarse la tendencia al desarrollo de degeneración discal. Otros factores son el tabaco, el trabajo manual, la obesidad, el estrés y la ansiedad o depresión, que pueden ser claves para convertirlo en un dolor crónico.

Es fundamental que las personas traten cualquier dolor o lesión de espalda de inmediato. Según la doctora Mary Ann Wilmarth, portavoz de la Asociación Americana de Fisioterapia y jefa de fisioterapia de la Universidad de Harvard, la intervención temprana puede ayudar a prevenir el desarrollo de un problema crónico y evitar la necesidad de medicamentos y cirugía.

Consejos

Limitar el reposo en cama

Los estudios muestran que las personas que empiezan a sentir dolor de espalda que descansan en cama acaban sintiendo más dolor y tienen más dificultad para realizar las tareas diarias que las que permanecen activas. Conviene evitar más de tres días de reposo en cama e intentar realizar una vida activa lo antes posible.

Hacer ejercicio de forma regular

La actividad es el mejor medicamento para el dolor de espalda. Ejercicios sencillos, como caminar, pueden ser muy útiles. Pero hay que moverse con moderación, evitando actividades extenuantes, como la jardinería. Y, sobr etodo, evitar el movimiento que causó el dolor en primer lugar.

Mantener una buena postura

La mayoría de las personas tienen una postura deficiente al realizar sus actividades diarias, lo que supone una carga innecesaria para sus espaldas. Hay pequeños hábitos que pueden significar un gran alivio, como inclinarse correctamente sobre la pileta para cepillarse los dientes, manteniendo la curvatura correcta en la espalda. Esto alivia la presión de los nervios y reduce el dolor de espalda».

Fortalecer los abdominales

La mayoría de las personas con dolor de espalda crónico se beneficiarían de músculos abdominales más fuertes. Si fortalecemos los abdominales, reduciremos la tensión en la parte baja de la espalda.

Mejorar la flexibilidad

La tensión puede causar dolor de espalda. Hay que repartir la carga por igual en todo el cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Un buen ejercicio es sentarse en el borde de la cama con una pierna bien extendida y la otra en el suelo. Incinarse hacia adelante manteniendo la espalda en una posición vertical y relajada.

Aplicar hielo y calor

Las almohadillas térmicas y las compresas frías pueden aliviar el dolor de espalda. Se puede usar frío durante las primeras 48 horas después de una lesión, sobre todo si hay inflamación, y luego cambiar a calor. Cada persona puede notar más alivio con frío o con calor. Es cuestión de probar, pero siempre protegiendo la piel para no dañarla.

Dormir de la manera correcta

Dormir las horas suficientes es importante, pero también es importante hacerlo en una postura correcta. Dormir en una mala posición o en un colchón sin apoyo puede provocar dolor de espalda. Si usted duerme boca arriba, puede colocar almohadas debajo de las rodillas. Si duerme de lado, puede colocar almohadas entre las rodillas para mantener la columna vertebral en una posición neutral. Si duerme boca abajo hará que el cuello y la cabeza se retuerzan y puede poner una tensión excesiva en la espalda.

Dejar de fumar

El tabaco no solo daña los pulmones, sino que también puede dañar la espalda.

Técnicas de relajación

El estrés y la ansiedad son grandes enemigos de la espalda. Si usted consigue relajarse, esto ayudará a reducir el nivel de dolor percibido.