El dolor crónico y el dolor agudo son totalmente diferentes. El dolor crónico no es solo una continuación del dolor agudo. A lo largo de las semanas, la naturaleza del dolor cambia. Desafortunadamente, en realidad aún no tenemos una buena comprensión de cómo cambia. Factores como la sensibilización o las tensiones emocionales y físicas están fuertemente vinculadas al dolor crónico, pero no se conocen bien los mecanismos que lo causan.

Las teorías más reicnetes muestran que el dolor es producido por una red neuronal ampliamente distribuida en el cerebro y no directamente por la información sensorial provocada por una lesión, inflamación u otra patología. O sea, que el dolor crónico rara vez continúa derivando del tejido dañado y comienza a convertirse en un tipo de hábito neurológico, independientemente de si el tejido ya se ha recuperado. En muchos casos no existe relación. El dolor crónico es una especie de fantasma del dolor agudo original.