Se estima que hasta 8 de cada 10 adultos sufren dolor lumbar alguna vez en su vida y es una de las primeras causas de baja laboral, consulta médica, hospitalización e intervención quirúrgica. Además de la importante repercusión en el bienestar personal y la calidad de vida, ya se analiza incluso la repercusión económica en compensaciones por incapacidad laboral y gastos de medicación y seguros médicos.

¿Qué sabemos?

Es desconcertante que aumente el dolor lumbar entre trabajadores que cada vez hacen menos trabajo pesado ya que éste está siendo progresivamente sustituido o auxiliado por maquinaria. Además la evolución de la medicina en materia de diagnóstico y de farmacología haría suponer que el tratamiento sería altamente efectivo desde los primeros síntomas en lugar de prolongarse las incapacidades laborales.

Este es un de los aspectos que exigen mayor estudio por parte de los expertos y es que, a pesar de la importante incidencia social y económica, todavía son muchas las cosas que se desconocen de una de dolencias no mortales más importantes de la actualidad.

Buen pronóstico

A pesar de ello, cabe la esperanza entre quienes sufran de dolor lumbar. El tratamiento farmacológico es bastante efectivo, además existen otros tratamientos alternativos menos invasivos y, en definitiva, son pocas las incapacidades crónicas por esta causa a pesar de que hay un porcentaje importante de reincidentes.

En resumen: podemos ser optimistas porque, aunque suframos dolor lumbar, cabe esperar un pronta recuperación con el tratamiento adecuado.