«De andar con muletas y poner parches de morfina pasé a estar de maravilla: sin dolor, sin analgésicos y andando sola.»

Esta paciente sufría insoportables dolores que bajaban desde la cadera por toda la pierna y no podía andar sin muletas. En solo 12 sesiones ese dolor remitió, dejó la fuerte medicación que tomaba y recuperó la movilidad. Ahora hace una sesión de mantenimiento al mes.

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