«El dolor cada vez era peor y sólo podía andar con una muleta. Desde la segunda o tercera sesión ya pude empezar a dejar la muleta y no tengo ningún dolor.»

Esta paciente tenía dolores fortísimos debido a un problema de ciática. Ha asistido a doce sesiones que ha terminado hace un mes. Ahora solo asiste a una sesión al mes de recuerdo y ha podido dejar una medicación que le perjudicaba enormemente el estómago.

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