El calentamiento y estiramiento de los músculos es imprescindible antes de empezar cualquier actividad física. Basta una rutina simple para evitar lesiones diversas (esguinces, desgarros, torceduras…).

Hay que realizar siempre un estiramiento o calentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deporte, y sobre todo, no realizar actividades para las cuales no se esté bien entrenado.

¿Qué es el calentamiento?

El calentamiento es una actividad física suave y progresiva realizada antes de un ejercicio físico más intenso para preparar el cuerpo y así reducir al mínimo el riesgo de lesión. La duración e intensidad del calentamiento depende de factores como la edad, el tipo de ejercicio que se va a realizar, etc. pero cualquier actividad física intensa debe ir precedida de una preparación adecuada a nivel cardiovascular, oseo-articular y muscular.

¿Para qué sirve?

Los objetivos de un buen calentamiento no sólo son aumentar la resistencia y mejorar la flexibilidad para optimizar el entrenamiento sino, y sobre todo, reducir el dolor y prevenir lesiones.

¿Qué evitar?

Entre los errores más comunes están el hacer una fase de calentamiento demasiado corta o reducida a una parte del cuerpo, así como estiramientos demasiado agresivos que producen dolor. Nunca debemos sentir dolor con la actividad física ni relacionarlo con la efectividad de la misma.

Etapas del calentamiento

Al principio se han de realizar ejercicios generales para calentar las articulaciones de todo el cuerpo. Después hemos de aumentar la frecuencia cardíaca para aportar más sangre a los músculos y así aumentar la temperatura corporal y la elongación muscular, a la vez que se preparan los ligamentos y tendones. Después de los estiramientos de los músculos se finaliza con ejercicios específicos en función de la actividad física o deportiva que se vaya a realizar.

¿Y después?

Al finalizar la actividad física también se han de realizar estiramientos para que los músculos y las articulaciones vuelvan a su estado natural después de la intensidad del esfuerzo. Además de reducir la tensión muscular, mejorar la postura y prevenir lesiones, los estiramientos contribuyen a optimizar la coordinación y fluidez de nuestros movimientos, así como la circulación sanguínea.