«Desde la segunda sesión, cada vez mejor estaba mejor y pude dejar totalmente los calmantes. La mejora de la espalda fue algo increíble.»

Tenía mucho dolor en la espalda y las piernas. Lo primero que hicieron en San Lorenzo, antes de hacer ningún tratamiento, fue una resonancia. Ahí vieron que tenía 3 hernias discales, 2 pinzamientos y desgaste en la columna, además del síndrome de piernas inquietas. Estaba con calmantes, pero había días en los que casi no podía ni sentarse en el sofá.

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