«Es desesperante, no podía ni descansar, y ya en la primera sesión noté una gran mejoría»
Esta paciente sufría el síndrome de piernas inquietas y ahora sólo va a una sesión de mantenimiento, una vez al mes.
Escucha su testimonio:
«Es desesperante, no podía ni descansar, y ya en la primera sesión noté una gran mejoría»
Esta paciente sufría el síndrome de piernas inquietas y ahora sólo va a una sesión de mantenimiento, una vez al mes.
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