Aunque el dolor es real, existe en parte como una señal eléctrica en tu mente, y se puede enseñar a tu mente a responder a esa señal de dolor de forma diferente. La clave es la atención.

La realidad virtual parece tomar una parte de nuestra atención -la que de otro modo se centraría en el dolor- y desviarla. Baja el volumen de las señales de dolor, no porque cambie el dolor en sí mismo, sino porque cambia la atención que se le presta. Algunos investigadores están integrando la realidad virtual con la biorretroalimentación en programas para mejorar la atención plena y la resiliencia.

A medida que la realidad virtual se generaliza -algunos sistemas comerciales básicos cuestan menos de mil euros- podemos esperar que este tipo de terapia empiece a utilizarse pronto en el ámbito clínico. Pero aún queda mucho por hacer en cuanto al uso de la tecnología de realidad virtual en el dolor crónico.

Las unidades de realidad virtual actúan sobre el sistema nervioso central, el propio cerebro. Pero también es posible alterar la experiencia del dolor en el sistema nervioso periférico, de nuevo sin el uso de medicamentos pesados.

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET) consiste en el uso de electricidad producida por un pequeño dispositivo del que cuelgan electrodos. Se colocan los electrodos en la piel cerca del lugar del dolor y se utiliza el dispositivo para enviar una pequeña señal eléctrica indolora pero perceptible a través de la piel a los nervios cercanos al lugar del dolor.

Hay varias teorías sobre lo que ocurre a continuación. Una de ellas es que la electricidad estimula la producción de endorfinas, las sustancias químicas analgésicas naturales del cuerpo. Otra teoría se basa en la teoría del control de la puerta del dolor. Las señales eléctricas de la unidad de ENET pueden interrumpir las señales de dolor de los nociceptores, abrumando esa señal con un tipo diferente de estimulación.

Al igual que la realidad virtual, la ENET no puede hacer milagros. Tampoco funciona para todo el mundo. Pero es interesante para los investigadores porque es un apoyo más para el control de la puerta y, al igual que la realidad virtual, nos señala la dirección de nuevas investigaciones.

Podemos interrumpir las señales de dolor sin medicación. Los nervios pueden ser reentrenados, temporalmente por ahora, tal vez por períodos más largos en el futuro.