«Si a mí me lo cuentan no me lo creo, el cambio que hizo, y ahora no está tomando prácticamente nada de calmantes»

Esta paciente vuelve a disfrutar de la vida con su familia gracias a un tratamiento de 12 sesiones, después del cual ya vive sin dolor y apenas necesita hacer uso de calmantes. Dos hernias discales le provocaban un insoportable dolor en la cadera y la columna que sólo calmaba en parte la morfina. Después de dos sesiones empezó a bajar el dolor y a la cuarta sesión ya pudo eliminar los calmantes.

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