El ser humano está hecho para ser activo y tener una condición física mínimamente aceptable. El sedentarismo perjudica el sistema cardiovascular, facilita la acumulación de grasa y, con ello, el sobrepeso, y aumenta la posibilidad de padecer diabetes. El ejercicio físico moderado mejora el sistema respiratorio, aumentando la capacidad pulmonar, y el tono muscular. Por todo ello, es necesario realizar un ejercicio físico acorde a la propia condición física y edad para mantenerse sano y minimizar el riesgo de dolor físico asociado a problemas circulatorios o musculares, entre otros.

¿Y qué ejercicio puedo hacer si tengo dolor en articulaciones o espalda?

A partir de cierta edad es frecuente presentar problemas de espalda o articulaciones que se acompañan de dolor y de incapacidad para hacer ejercicio físico intenso o practicar deportes exigentes. Sin embargo, siempre hay un tipo de actividad física moderada que, con consejo de nuestro médico, se puede realizar y que reporta beneficios no sólo a nivel físico sino también mental, proporcionando bienestar y relajación y favoreciendo el sueño de calidad, que también es fundamental en los casos de dolor crónico.

Caminar es uno de los ejercicios físicos más recomendados por los médicos a todas las edades ya que es una actividad que es muy segura (no es fácil lesionarse caminando como en cambio si sucede con deportes más exigentes) y podemos adaptar la intensidad a cada condición física. Nadar es otra actividad muy indicada especialmente para dolores en la parte baja de la espalda.