«Acudí a la desesperada y fue mi salvación»

A raíz de guardar reposo por una fractura de cadera, esta paciente empezó a sufrir úlceras, infecciones, etc. que le producían bastante dolor. Después de tres años sin lograr mejorar acudió a nuestra Clínica del Dolor y ya la primera semana consiguió poder descansar. Logró una mejoría apreciable a los dos meses y la curación total al año.

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